El pasado jueves catorce personas se personaron en la sede de Instituicones Penitenciarias en Madrid para mostrar su intención de intercambiarse por otros tantos presos enfermos que deberían encontrarse en libertad. Beñat, de Herrira, nos habla de esta acción y también de la polémica surgida en raíz de la subvención que el ayuntamiento de Donostia decidió dar a un documental sobre cinco personas presas y sus familias, que ha vuelto a despertar el fantasma de las ilegalizaciones.








