El sábado 23 de junio los centros del Instituto Cervantes de todo el mundo abrieron sus puertas para celebrar “la fiesta de todos lo que hablamos español”, es lo que califican como el “Día E”. Pero de lo que no se habló durante dicha celebración fué sobre los aspectos colonizadores de dicha lengua, sobre los recortes en la cooperación internacional, sobre la explotación laboral, despilfarro, tráfico de influencias y otros trapitxeos que se dan en dicha institución y en el “mundo diplomático”.






