La ordenanza del espacio público aprobada por el gobierno municipal de Azkuna pretende regular hasta la más mínima actividad en las calles de Bilbo, utilizando como excusa la lucha contra la prostitución, el top manta o la criminalidad. La plataforma Kalea guztiona da, compuesta por más de 70 diferentes grupos, denuncia la aplicación de esta ordenanza que prohíbe de forma sistemática los actos que se llevan a cabo en las calles de la ciudad, limitando la vida de los movimientos sociales y sus actos públicos por no considerarlos de interés público, no poniendo ninguna pega, por el contrario, a las actividades de carácter privado más acordes con el modelo de ciudad enfocada en el turismo y los servicios.








