Contrariamente a la imagen que se nos hace llegar, la realidad alemana no es tan favorable como se cree, o al menos no para cada vez mayores sectores de la sociedad. Los precios de los productos de consumo, así como de la luz y de la gasolina, siguen en aumento a diferencia de los sueldos, y ya son miles las familias a las que se les ha cortado el suministro eléctrico. Las cifras oficiales del paro son muy engañosas, ya que en ellas se incluyen trabajos en condiciones muy precarias y que son cada vez más frecuentes. En esta situación la mayoría de las personas mira la situación española con resignación, al ver que se aplican medidas que favorecen a los mandamases, pero no a la gente corriente. Hablamos con nuestro colaborador Ingo Niebel, que nos presenta también dos libros en los que ha participado, uno de ellos, ya publicado entre nosotros: “Gernika. Memoria de un pueblo bajo las bombas y el fuego”.







